El proceso está pensado para que la documentación que recibís vuelva con observaciones claras, priorizadas y listas para corregir. Cada etapa tiene una salida concreta: primero el alcance, después el modelo, luego el informe y finalmente la reunión de cierre.
Recibimos los planos estructurales, la memoria de cálculo y el estudio de suelos. En esta etapa definimos el alcance de la revisión: qué elementos se verifican, qué normativa se aplica y qué nivel de detalle se entrega.
Construimos el modelo de elementos finitos con las cargas declaradas en la memoria. Comparamos las combinaciones de viento, peso propio y sobrecargas contra los valores que exige la norma UNIT para naves industriales.
Verificamos las uniones soldadas, los anclajes de columnas y los encuentros entre vigas y pilares. Los errores más comunes aparecen en estos puntos, por eso el detalle se revisa plano por plano, no solo en el modelo global.
Entregamos un informe con cada observación clasificada por criticidad: bloqueante, recomendable o informativa. Cada punto incluye la referencia al plano, el artículo de norma aplicable y una propuesta concreta de corrección.
Agendamos una reunión para recorrer el informe junto al equipo de proyecto. Aclaramos dudas, ajustamos prioridades y, si hace falta, hacemos una segunda pasada sobre los planos corregidos antes de que vuelvan a obra.
Cada servicio que ofrecemos responde a una etapa concreta del proceso de diseño y construcción de parques logísticos y plantas de ensamblaje. Esto es lo que nuestro equipo puede hacer por usted.
Revisamos que las cargas de viento, sismo, peso propio y sobrecargas de uso estén correctamente aplicadas según la normativa UNIT vigente. Detectamos combinaciones incompletas que suelen pasar desapercibidas en planos de gran superficie.
Construimos modelos tridimensionales de la estructura completa para evaluar el comportamiento real de pórticos, vigas de gran luz y uniones. Esto permite identificar concentraciones de tensión que un cálculo manual no revela.
Comparamos el estudio de suelos con las cargas transmitidas por cada columna y verificamos que la profundidad y el diámetro de los pilotes sean adecuados. Corregimos encepados y plateas antes de que comience la excavación.
Analizamos si las secciones proyectadas están sobredimensionadas y proponemos ajustes en el canto de vigas y la cuantía de acero. El resultado es una estructura más eficiente sin comprometer los estados límite de servicio.
Revisamos los detalles de conexión entre columnas, vigas y arriostramientos. Comprobamos que los espesores de garganta, la disposición de tornillos y las placas de refuerzo cumplan con los criterios de resistencia y durabilidad.
Entregamos un documento claro que separa los hallazgos críticos de las sugerencias menores. Cada observación incluye la referencia al plano, la norma aplicable y una propuesta concreta de corrección para su equipo de diseño.
Trabajamos con los reglamentos UNIT vigentes en Uruguay y los complementamos con criterios internacionales cuando el proyecto lo requiere, como el ACI para hormigón o el AISC para acero. En cada informe indicamos qué norma se usó para cada verificación, de modo que el equipo de obra sepa exactamente bajo qué parámetros se aprobó el diseño.
El momento ideal es antes de la licitación de obra, cuando todavía se pueden ajustar secciones y armaduras sin afectar el cronograma. Si el proyecto ya está en ejecución, igualmente podemos intervenir: hacemos una revisión puntual de los elementos críticos y emitimos una recomendación de refuerzo o modificación con el menor impacto posible en el avance.
Necesitamos la memoria de cálculo, los planos estructurales en versión editable o PDF de alta resolución, el estudio de suelos y el detalle de cargas de uso que maneja el cliente. Con ese material armamos una lista de verificación personalizada y definimos el alcance del informe antes de empezar, así no hay sorpresas en el medio del proceso.
Entregamos un informe técnico con tres partes: observaciones críticas que impiden la construcción, recomendaciones de mejora que optimizan el diseño y comentarios menores que pueden resolverse en obra. Cada punto incluye la referencia al plano y al elemento afectado, con una propuesta concreta de solución.
Sí, es uno de los encargos más frecuentes. Actuamos como segunda opinión técnica cuando el cliente quiere validar el diseño antes de comprometer recursos en la construcción. En esos casos comparamos el cálculo original con nuestras verificaciones independientes y marcamos las diferencias que consideramos relevantes para la seguridad de la estructura.
Depende de la cantidad de naves y de la complejidad de las fundaciones, pero un conjunto de tres o cuatro galpones con oficinas anexas suele tomar entre dos y tres semanas. Si hay urgencia por el inicio de obra, podemos priorizar las estructuras críticas y entregar el informe por etapas.
Si tu proyecto está en etapa de diseño o a punto de licitar, estas respuestas cubren los puntos que más consultan nuestros clientes antes de encargar un análisis estructural. Para casos particulares, escribinos a info@cabinetlegendre.com y coordinamos una revisión de alcance sin cargo.